6. febrero 2026 por Tobias Kosten
Nuevo escenario ESG desde 2026: Del riesgo regulatorio a la seguridad de planificación
Muchos directivos sintieron alivio al conocer el ajuste en el calendario de aplicación de la EUDR a finales del año pasado. Sin embargo, el fondo del asunto suele pasar desapercibido. Con la adopción del primer "paquete ómnibus" para ajustar la CSRD y la CS3D en otoño de 2025, la regulación ESG de la UE está cambiando: lo que antes era un riesgo regulatorio difuso y en constante expansión se está convirtiendo en un terreno de juego claramente definido, con umbrales establecidos, obligaciones simplificadas y un calendario predecible.
El aumento de los umbrales de la CSRD y la reducción de la profundidad de los datos requeridos significan que una parte significativa de las empresas originalmente afectadas ya no estarán obligadas formalmente a informar. Al mismo tiempo, el alcance de los puntos de datos obligatorios para las empresas restantes disminuirá aproximadamente un 60%. Sin embargo, esta "simplificación" no supone el fin de los criterios ESG; la arquitectura central permanece. Esto otorga a las empresas, finalmente, un nuevo nivel de seguridad en la planificación para 2026.
Gestión ESG en lugar de "salto de regulaciones"
A menudo observamos que las empresas tratan cada nueva normativa como un proyecto aislado: uno para CSRD, otro para EUDR, otro para CSDDD... cada uno con su propio entorno de sistemas e islas de datos. Este enfoque ha aumentado la complejidad y el riesgo.
Con el nuevo marco regulatorio, se abre una perspectiva diferente: pasar de "cumplir leyes individuales" a una gestión ESG integral. Si se establece el ESG como un sistema de gestión, las nuevas normativas se absorben como simples configuraciones de un sistema que ya existe, no como mundos aparte.
Data Driven: Del caos de datos al negocio impulsado por datos
En un mundo digital, los datos son cruciales para obtener una ventaja competitiva, lograr una automatización inteligente y tomar decisiones empresariales eficaces. Sin embargo, muchas empresas no están aprovechando sus activos de datos. Las razones suelen ser los silos de información, la falta de transparencia y el uso de estrategias inadecuadas.
Plataforma de datos en lugar de soluciones individuales
La mayor oportunidad para las soluciones digitales tras el "Ómnibus 1" reside en configurar una plataforma de datos ESG modular. En lugar de herramientas especializadas aisladas, es más rentable integrar dominios centrales (datos maestros, cadena de suministro, indicadores ambientales) en una base de datos compartida y controlable mediante configuración.
Técnicamente, esto implica:
- Dominios de datos compartidos: Modelado conjunto de indicadores CSRD, geodatos de EUDR y riesgos de la cadena de suministro.
- Lógica regulatoria configurable: Las reglas determinan qué reportar, no una lógica de IT rígida.
- Procesos reutilizables: Workflows de debida diligencia parametrizables para diferentes normativas.
Esta arquitectura resulta particularmente atractiva bajo las condiciones del paquete «Ómnibus»: cuando los umbrales de cumplimiento aumentan y el alcance formal disminuye, la necesidad de contar con datos ESG consistentes en la cadena de valor permanece; solo que ahora, el enfoque se desplaza de los requisitos de reporte hacia el uso estratégico. Las plataformas digitales capaces de adaptarse a los nuevos requisitos regulatorios mediante configuración se convierten en su herramienta principal para transformar el riesgo normativo en un espacio estructurado para la innovación y el control.
El valor del análisis de materialidad: el 60% de los datos "liberados" como palanca de control
Un error común es pensar que, al eliminarse obligaciones formales, los análisis subyacentes son superfluos. Al contrario: las empresas que han realizado un análisis de doble materialidad exhaustivo poseen ahora un tesoro de datos que va más allá del mínimo obligatorio. Ese 60% de puntos de datos que ya no son obligatorios bajo el Ómnibus siguen siendo valiosísimos para la gestión interna del rendimiento, la planificación de escenarios y las decisiones de inversión.
2026: Punto de partida para una digitalización ESG productiva
El ESG está pasando de una postura defensiva ("¿cómo evitamos multas?") a un campo de acción activo. El desarrollo de soluciones digitales debe guiarse por tres principios:
- Pensar en gestión ESG integral: Unificar estructuras de gobierno para EUDR, CSRD, PPWR y CSDDD.
- Invertir en plataformas de datos: Evitar los silos de herramientas y priorizar la configuración sobre la implementación desde cero.
- Capitalizar los modelos de datos existentes: Utilizar los conocimientos de los análisis de materialidad como ventaja competitiva estratégica.
Conclusion
Al integrar la esencia del "Ómnibus 1" en los objetivos de su empresa, puede dar el paso decisivo: pasar del cumplimiento reactivo a una gestión ESG proactiva y digitalmente integrada. Esto proporciona la seguridad necesaria para desarrollar la innovación, la eficiencia y la resiliencia de forma sistemática.
¡Estamos aquí para apoyarte!
De la regulación al control: repensando el ESG con adesso. Los requisitos siguen siendo complejos, incluso si el alcance formal se ha reducido. adesso le acompaña en la configuración del ESG, no como una colección de proyectos obligatorios individuales, sino como un sistema de gestión integrado. ¿Tiene alguna pregunta o sugerencia sobre este tema? No dude en ponerse en contacto conmigo. Estaré encantado de conocer su opinión.